La Casa Rosada parece convencida de que el jueves 18 de abril el país asistirá a una significativa demostración popular de rechazo al gobierno. El adelanto del viaje de la señora de Kirchner a Venezuela (donde da por sentado que el 19 Nicolás Maduro asumirá como presidente electo)  es una buena prueba de esa inquietud oficial: el reducido entorno presidencial impulsó esa escapada a territorio amigo para ahorrarle a la dama el mal rato de sentirse rodeada, tanto en Balcarce 50 como en Olivos, por muchedumbres resentidas con ella. Por Jorge Raventos