Cacerolas y bombos

 Siete días le demandó al gobierno asimilar el impacto de las cacerolas del 13 de septiembre y es posible que todavía no haya terminado de digerirlo. La reacción del oficialismo se balanceó contradictoriamente entre la necesidad de contener y estimular a su desconcertado frente interno y la esforzada (y por instantes fallida) cautela presidencial, preocupada por no provocar más reacciones.

Como se resiste una re-reeleccion

 En la experiencia argentina, el “dispositivo Duhalde” demostró su éxito: en 1998 amenazó a Carlos Menem con un plebiscito en la provincia de Buenos Aires sobre la re-re y el riojano, que sabía que lo perdería, desistió de intentarla. La re-re de Cristina tampoco pasaría la prueba. Pero, ¿quién podría convocar una consulta? Hipótesis: De la Sota, Macri y Bonfatti, los tres a una.Por Jorge Raventos

La re-re y los anticuerpos

 Aunque el relato del oficialismo pierde pie en la opinión pública y decae marcadamente la homogeneidad de la coalición kirchnerista, el gobierno no puede renunciar a su plan de reformar la Constitución para reelegir a Cristina Kirchner: no tiene otro candidato. El creciente cambio de atmósfera en la opinión pública empieza a ser acompañado por movimientos de los actores políticos. Se generan los anticuerpos. Evocación de La Hora del Pueblo.Por Jorge Raventos 

La tactica de Procusto

 En los últimos días empieza a quedar claro que la cosa no es solamente con Scioli o con Moyano: el gobierno de la señora de Kirchner aprieta las tuercas sin excepción a todos aquellos que aspiran a moverse con alguna autonomía, y es especialmente celosa de los jefes políticos territoriales que gobiernan distritos importantes y muestran ambiciones presidenciales. “Busca someter al que piensa distinto”, diagnosticò Mauricio Macri. “La raìz del problema” està en la Casa Rosada, puntualizò Josè Manuel De la Sota. Por Jorge Raventos

 

Una semana revisionista

 En la última semana la Casa Rosada se inclinó por el revisionismo. No por el revisionismo histórico, sino por el de decisiones y declaraciones recientes y propias.Por Jorge Raventos

 

La desagregacion del modelo K

 La movilización auspiciada por Hugo Moyano, el discurso del jefe de los camioneros en Plaza de Mayo,  la errática intervención de la señora de Kirchner en la cadena nacional del martes 26 y el demorado y mezquino monto que la caja central le giró a la provincia de Buenos Aires constituyeron, en la semana que concluye, pruebas insoslayables de la desagregación de la coalición oficialista. No fueron  las únicas.Por Jorge Raventos

Objetivo oficialista: hay que pasar el invierno

 El gobierno prefirió incrementar la tensión a concederle a Moyano algo a lo que ya está resignado: modificar la aplicación del impuesto al salario. La tensión dañó al oficialismo, que se mostró incoherente, conspirativo y débil. La crisis fiscal (y la voracidad de la caja central) se proyecta en el horizonte sumada al paisaje de alta inflación, al aislamiento,  a las fisuras  que sufre la coalición oficialista, a la pérdida de instrumentos de disciplinamiento que el gobierno empleó en otros momentos y a un agravamiento de los conflictos.Por Jorge Raventos

Recien seis meses y ya sin Reposo

 La coalición oficialista, que (aunque con desorden interno) logró superar exitosamente la prueba electoral de octubre de 2011, muestra señales de “desagregación” creciente, exhibe un déficit cada vez más notorio de conducción y sólo parece capaz de enfrentar los problemas que aquejan al llamado “modelo” creando problemas mayores.Por Jorge Raventos