No solamente nos hemos dado el gusto de meter un Papa peronista en el Vaticano, sino que además estamos a un paso de enchufar un presidente peronista en la Casa Blanca.Por Alejandro Borensztein
No solamente nos hemos dado el gusto de meter un Papa peronista en el Vaticano, sino que además estamos a un paso de enchufar un presidente peronista en la Casa Blanca.Por Alejandro Borensztein