El Círculo Rojo del Club de los Malos sólo aparece en los momentos de máxima confusión. No se lo molesta por nimiedades ni se pide su consejo para encarar asuntos que un turro cualquiera puede resolver. No por nada está constituido por un selecto grupo de sabios especializados en la milenaria cultura de la hijaputez. En estos días su intervención era más que necesaria.Por Alejandro Borensztein