Mariano Recalde, CEO de Aerolíneas Argentinas, declaró ante un centenar de personas que “ no me gusta dar explicaciones en el Congreso ante tipos como el senador Morales que es un zángano, prefiero rendirle cuentas a mis compañeros” . Luego fue al Congreso y, en lugar de pedir disculpas personales y dar por terminado el episodio (que es lo que hubiera hecho cualquier tipo inteligente y educado), no quiso dar el brazo a torcer y se trenzó en discusiones inútiles. Un clásico del kirchnerismo: complicar las cosas peleando cuando se pueden resolver por las buenas con un poco de muñeca, viveza y cariño. Así, las minas nunca les van a dar bola. Allá ellos.Por Alejandro Borensztein