Cristina Kirchner consiguió producir una crisis de magnitud alli donde no se preveian turbulencias. El Fondo del Bicentenario, constituido por un decreto de necesidad y urgencia (DNU) con US$ 6500 millones sacados de las reservas del Banco Central, pretendia ser, como dice el vulgo, "una señal a los mercados". El Gobierno utilizaria ese patrimonio para asegurar a los tenedores de bonos que la Argentina no entraria en cesación de pagos. La negociación con los holdouts, entonces, mejoraria. Por Carlos Pagni