Desbordes y temores ante la desesperación por no desaparecer.
Tras un recorrido cuestionado por el mundo del espectaculo, Graciela Alfano se consagro, en este último año, como una mediatica mas sin frenos ni tapujos. Crece en el bochorno personal y con ello, contribuye a regar el rating de Marcelo Tinelli. Por Laura Etcharren