Apenas  a siete meses de que la señora de Kirchner asumiera su segundo mandato (el tercero consecutivo de la familia), puede decirse que se han iniciado los trabajos de la sucesión. El tema nunca es menor para los regímenes hegemónicos: la prueba del ácido para este tipo de dispositivos reside en garantizarse la permanencia o, al menos, determinar la supervivencia del sistema a través de la elección del heredero.Por Jorge Raventos