El presidente de la Unión Industrial admitió que tuvo que dejar una compañía constructora porque funcionarios del Ministerio de Planificación lo amenazaron con marginarlo de la obra pública financiada por el Estado
El presidente de la Unión Industrial admitió que tuvo que dejar una compañía constructora porque funcionarios del Ministerio de Planificación lo amenazaron con marginarlo de la obra pública financiada por el Estado