“Cuando la Patria está en peligro, se recurre a Dios y al Soldado pero, cuando el peligro pasa, Dios es olvidado y el Soldado es juzgado”
Si Cicerón se levantara de su milenaria tumba formularía, otra vez, la retórica pregunta que lanzó ante el Senado de Roma, y por las mismas razones. La ciudadanía argentina, tradicionalmente, es capaz de aguantar sin quejas las más disparatadas acciones de sus gobiernos, y ha demostrado ser capaz de reaccionar sólo cuando éstas afectan, en forma directa, los bolsillos individuales; eso prueba, una vez más, qué poca importancia concedemos a la política, de la cual nos desentedemos tan pronto salimos del cuarto oscuro al que se nos convoca cada cuatro años…Por Enrique G Avogadro