Cristina Kirchner, con tremenda falta de ubicuidad, dejo entrever en Naciones Unidas su velada intención de ser la secretario general del organismo a partir de 2016, al remarcar sin pudor un error del Primer Ministro danés. Por Darío Rosatti
Cristina Kirchner, con tremenda falta de ubicuidad, dejo entrever en Naciones Unidas su velada intención de ser la secretario general del organismo a partir de 2016, al remarcar sin pudor un error del Primer Ministro danés. Por Darío Rosatti