Dijo que la vigilancia a otros países es una violación de los derechos humanos y un quiebre del derecho internacional. Quizá desde que el venezolano Hugo Chávez disparó su famoso “aquí huele azufre” en alusión al “diablo” George W. Bush que la Asamblea General de las Naciones Unidas no veía a un presidente sudamericano cargar con tanta dureza contra los Estados Unidos.