Para el gobierno nada sería mejor que estar a dos días del comienzo del mundial de fútbol de Brasil. Esa circunstancia acarrearía que una enorme cantidad de argentinos olviden pasado, presente y futuro para sumergirse de lleno en las delicias de uno de los deportes más atrapantes, especialmente cuando llega el turno en que se miden los mejores equipos del mundo.  Por Ernesto Bobek Cáceres