Atraído por las historias sobre el arzobispo porteño que se mezclaba entre los pobres y era inflexible con la trata de personas y el crimen organizado, hace un par de años el padre Dell’Olio quiso conocer a Jorge Bergoglio. “Quedé muy impactado: era la primera vez que un cardenal, un arzobispo, hablaba con competencia y pasión de todas las cuestiones que a mí tanto me preocupan.