Tras las fuertes movilizaciones de familias de bajos recursos que dejaron de cobrar la asignación por hijo porque asisten a escuelas privadas, a las que se sumaron reclamos de varios Gobernadores y la avalancha de protestas de la Iglesia, de la Defensoria del Pueblo y otras organizaciones sociales, ayer el Gobierno tuvo que dar marcha atras con la medida y salió a anunciar que esos alumnos seguiran percibiendo el subsidio por lo menos hasta fin de año.