”Quiero que la Iglesia y mi comunidad sepan quién soy: un sacerdote gay, feliz y orgulloso de mi propia identidad”, confesó monseñor Krysztof Charamasa, de 43 años, polaco residente en Roma desde hace 17 años. Por Elisabetta Piqué
”Quiero que la Iglesia y mi comunidad sepan quién soy: un sacerdote gay, feliz y orgulloso de mi propia identidad”, confesó monseñor Krysztof Charamasa, de 43 años, polaco residente en Roma desde hace 17 años. Por Elisabetta Piqué