Tomar conciencia que cada día que pasa podamos estar peor resulta una pesadilla. Los argentinos nos quejábamos de la inseguridad, referida mayormente a hurtos y robos con armas. Ahora el espectro de delitos se amplió y agravó, al aumentar los secuestros extorsivos y la trata de personas, terrible referencia de los cuales es el sonado caso de Marita Verón. Por Ernesto Bobek Cáceres