Si una inesperada (pero oportuna) faringolaringitis no lo hubiera impedido, a mediados de la última semana la señora de Kirchner habría viajado a Paraguay. Pocas veces se recibe una enfermedad como una bendición. Es probable, no obstante, que esta vez muchos la hayan considerado un incidente providencial, pues la ocasional dolencia evitó que Amado Boudou ejerciera, como reemplazante, la Presidencia de la República.Por Jorge Raventos