Apenas un día después de la dura embestida de la presidenta Cristina Kirchner, los miembros de la Corte Suprema hicieron saber ayer que ninguno de ellos prevé renunciar al tribunal. También, que se mantendrán fuera del alcance de las presiones políticas, aunque los comentarios de la mandataria generaron sorpresa y malestar entre los ministros, según relataron fuentes judiciales.Por Adrián Ventura