Ya estamos próximos a las elecciones de término medio cuyo resultado será determinante para las de 2015. Mientras el oficialismo no repara en gastos ni pudores para asegurarse una mayoría parlamentaria tan amplia que le permita transformar en legal hasta lo ilegítimo, la oposición inexplicablemente sigue deshojando la margarita de espaldas a los ruegos del pueblo. Por Ernesto Bobek Cáceres