En esta Argentina nuestra, en que a alguien, alguna vez, se le ocurriera decir, que Dios nació en la Argentina y que “atiende” en Buenos Aires… aquí, aparte de la moneda, se devalúa la palabra…Tanto la moneda como la palabra, la devalúan, quiénes juraron, por Dios, servir a la Patria…

Y se degradan ellos y no les importa nada, degradar a la Patria.Por Corina Ríos