Dedicada a la vida familiar y a los agapantos de su jardín  calafateño, la Presidente ingresó en 2014 alejada del mundanal ruido: de la residencia austral que ella define como su lugar en el mundo no emergió  signo alguno que indicara que la señora conocía  y comprendía los pesares de decenas de miles de sus compatriotas…Por Jorge Raventos