Ni los años ni los kilos de más lo frenan. El ídolo viajó al país africano para jugar un partido amistoso por la paz y las hizo todas: bailó, metió un golazo y se llevó el cariño de la gente.
Ni los años ni los kilos de más lo frenan. El ídolo viajó al país africano para jugar un partido amistoso por la paz y las hizo todas: bailó, metió un golazo y se llevó el cariño de la gente.