Se trata de una decisión personal, no repentina ni improvisada de Don Felipe, el único con capacidad para conceder o retirar estos honores. Doña Cristina, en una imagen de archivo
Se trata de una decisión personal, no repentina ni improvisada de Don Felipe, el único con capacidad para conceder o retirar estos honores. Doña Cristina, en una imagen de archivo