“Con Perón y en democracia, las armas ustedes se las meten en el culo”: el padre Mugica, los Montoneros y los misterios de su brutal crimen
Hace 90 años nació “el cura de los pobres”. Su paso por Cuba, la relación con Firmenich, la crítica a ...
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“El periodismo es inevitablemente de derechaporque la democracia lo es. El periodismonace para defender la democracia dentro delos canones instituidos ...
Digamos que aun hoy, a pesar de voces interesadas en oscurecer el panorama con la inacabable petulancia de las ciencias sociales, algunos dicen con nom bre y apellido – es decir, asumiendo la responsabilidad de sus palabras como periodistas independientes – lo que otros, al servicio del gobierno de turno ocultan deliberadamente.
A ese respecto, y quizá exagerando el juicio, escribía el filósofo Tomás Abraham el 2 de abril del corriente año lo siguiente: “ No es cuestión de hacerse los finos y disfrazarnos de epistemólogos. Dos mil quinientos años de filosofía no han podido lograr un consenso sobre lo que es la objetividad. Lo que sucede con el periodismo en nuestro país no es parte de esta eterna discusión sobre neutralidad, subjetividad o imparcialidad. Se trata de fascismo. No hay que olvidarse de esta palabra. Hay un capitalismo fascista. Cuando se elabora el relato fascista del poder, se junta dinero para hacer propaganda mediante un pelotón de mercenarios al servicio de los jerarcas”.
Agregamos por nuestra cuenta que el mismísimo Duce definía la misión del periodismo con fecha 10 de octubre de 1928 y lo hacía con estas palabras: “ La Prensa más libre del mundo es la prensa italiana. En otros países los periódicos están al dictado de grupos plutocráticos de partidos, de individuos; allá están reducidos a la mezquina compraventa de noticias sensacionales, cuya reiterada lectura concluye por crear en el público una estupefacción constante, con síntomas de atonía e imbecilidad; allá, en suma, los diarios han caído en manos de un corto número de negociantes para quienes el periódico es una simple industria, ni más ni menos que la del hierro o las pieles.
El periodismo italiano es libre, porque sirve únicamente a una causa y a un Régimen; libre, porque en el ámbito de las leyes del Régimen puede ejercer, y así lo hace, funciones de control, de crítica y de estímulo”.
LA FUNCION DEL PERIODISMO Y SU CRITICA
A nadie medianamente informado se le ocultan los intereses monetarios y políticos que sostienen la estructura de poder de que hacen gala los grandes grupos del mundo mediático. En su tiempo, recuperado hoy por los progresistas tardíos, lo sabía Antonio Gramsci desde la oscuridad de las cárceles mussolinianas.
Pero mucho antes y después de Gramsci, infinitas voces hicieron conocer sus ideas, lucharon y murieron por ellas, en un intento progresivo de construir modos de vida dignos de las personas, en todo caso con las formas democráticas que el converso Barone se permite ahora denostar. Y muchos de aquellos lo hicieron en soledad, arriesgando bienes y vidas, haciendo gala de una independencia que surgía como mandato imperativo desde su propia conciencia. Para los que somos librepensadores y como tales repudiamos las voces adocenadas y mercenarias de los corifeos del poder, en estos casos nos duelen las visiones maniqueas que a falta de argumentos serios repiten, sin comprenderlas bien, las palabras de orden del unicato.
Afortunadamente en nuestro caso hay voces que, con autoridad intelectual, explican con claridad lo que otros mascullan por incompetencia o por interés. Hace pocos días uno de los aventajados exégetas del pensamiento gramsciano en la Argentina, el profesor Ernesto Laclau, ha puesto el foco, ha iluminado el escenario político argentino al afirmar que el gobierno asume todos los postulados setentistas, excepto su faz militar. Es decir que ratifica los objetivos antisistema, ni democráticos ni republicanos, que animaban a la formaciones especiales de aquellos años , asumiendo ahora que el cambio revolucionario sólo se manifestará a través de la transformación cultural, ocupando con propia tropa toda la estructura de decisión gubernamental y desde allí, aniquilado entre otros el periodismo independiente, ejecutar las políticas del “ modelo de acumulación de matriz productiva diversificada con inclusión social”.
ALGUNOS OBJETIVOS EN EL ORDEN PERIODÍSTICO
No se trata en el fondo de apoderarse sólo de los bienes patrimoniales de la “corporación” – de lo que sin embargo hay antecedentes – sino de cooptar el indudable prestigio social de los medios como fuentes de información y más aún, y aquí está el centro de la cuestión, como creadores de sentido en la vida política del pueblo.
Como para que no queden dudas, hace pocos días el filósofo Silvio Maresca –director de la Biblioteca Nacional antes que el actual Horacio González- se refería a la cuestión afirmando lo siguiente : “ A mi me preocupa muy especialmente la cuestión de los medios: algunos sectores del gobierno están especialmente interesados en este aspecto y pueden querer continuar, agresivamente, el avance sobre la totalidad de los grandes medios de comunicación. Ya lo anunció Nietzsche a fines del siglo XIX: lo que más importa no son los hechos sino las interpretaciones, el sentido que se les da a los hechos. Y este gobierno ya ha mostrado grandes tendencias a apropiarse del sentido, con la idea de que quien impone el sentido, impone la realidad”. Y parafraseando tanto a Nietzsche como a Maresca, nuestra presidente ha exhibido una tenue vacilación al decir que “ a veces pienso si no sería necesario nacionalizar los medios de comunicación, que adquieran conciencia nacional y defiendan los intereses del país”.
Es casi imposible aceptar que un cuadro político de la envergadura de la Dra. Fernández Vda. de Kirchner piense seriamente en los contenidos y consecuencias fácticas de lo que hemos transcripto. Desde dónde, desde qué experiencia histórica democrática y no libresca, es posible creer que un periodismo de Estado puede ser superior, más calificado, más verídico, más virtuoso, que las voces múltiples de un periodismo actuando en libertad?.
Recordamos una vieja frase que dice que sin oposición no hay democracia , y viene a cuento sobre todo para aquellos que usan los medios del sistema para opinar y actuar en contra de él, lo que es justo y perfecto dentro del marco de la ley y las instituciones. Pero pretender hacer creer a la tribuna que sólo en el capitalismo el periodismo no puede ser independiente es de una mala intención o ingenuidad patéticas ; basta preguntarse sobre el grado de independencia de que gozan o gozaban los periodistas del grupo Granma en la Cuba del Comandante, o Pravda en la ex URSS del padrecito Stalin.
Y en nuestro país , cuáles son los medios “militantes” que han puesto al descubierto las tramoyas y tejemanejes de funcionarios cooptados por el soborno y la dádiva?. ¿De dónde surgió y qué medio oficial o semioficial dio oxígeno a la estafa realizada con fondos del pueblo argentino por el grupo Schoklender-Madres?. ¿Cuál es el reclamo de los “militantes” para acelerar los trámites judiciales del asunto Ricardo Jaime?. ¿Qué actitud han asumido ante la grosera liberación de responsabilidades por el contrabando de armas y la voladura de una ciudad en la provincia de Córdoba a cambio de un voto en la Cámara de Senadores?.
ALGUNAS CONCLUSIONES
Cuando se descalifica al periodismo independiente –que no es lo mismo que el periodismo de las “corporaciones”, aunque en éstas laburan periodistas que opinan y firman con su nombre y apellido sin la cobertura del aparato del Estado – por una vía indirecta se están cavando deliberadamente las trincheras de un enfrentamiento total: o sos un periodista “militante” y en consecuencia dentro de mi selecto grupo o, caso contrario, un periodista “independiente”, y por lo tanto un reptil al servicio de la “corporación”. Sea posible o no la existencia de un periodismo independiente, la intención de sus negadores es disciplinar la opinión de quienes no están de acuerdo con el relato oficial, unificar en una sola voz la expresiones plurales de la vida en una visión unívoca del talento y las gracias del poder. De derecha o de izquierda. Seudo democrática o populista.
Queda mucho por decir de este intento de transformación cultural que implica desde el inicio la demolición del pasado “oligárquico”, pero que en si mismo, como proyecto si lo es, carece de patrones culturales, de ejemplos éticos y de caminos unificantes de una voluntad general sin la cual no hay nación.
Puede sonar antiguo, pero en las épocas de incertidumbre –y en palabras de Edgar Morin- no hay más que afirmarse en valores intangibles que sean un ancla en el mundo real. La libertad de expresión, múltiple, variada, opinable, es inescindible de la libertad humana, valor central de un humanismo que está por encima de las elucubraciones facciosas de sectas, conciliábulos o movimientos con pretendida o real representación popular.
Por mi parte, adhiero una vez más al objetivo del Grupo Ayacucho y sigo convencido que pensar el futuro , desde la humildad y la reconciliación, es tarea de todos los argentinos, más allá de aquellos maximalistas que creen, difunden y practican el concepto totalitario de que la política es poder y sólo poder.
fuente www.grupoayacucho.com.ar