Hoy, 7-D, será un viernes más. No habrá una fiesta política ni el cristinismo habrá derrotado a nadie. En el plazo de hoy estaba escondida la única y caprichosa carta que la Presidenta escondía frente a las adversidades de los últimos tiempos. Tanta expectativa oficial se había depositado en el 7-D que Cristina Kirchner imaginaba un antes y un después en su vida de mujer pública.Por Joaquín Morales Solá