La verdad revelada en ese territorio vacío de alma y de grandeza… ya había sido instalada, más allá de la justicia y de la organización social.Faltaba acaso… un libro…Un libro de doctrina y de mensaje …  cuya autoría se le reconociera a los dioses … para que  esa verdad   pudiese considerarse venerable a ciegas, y , de ese modo… mereciese recibir la pleitesía general.Faltaba, antes bien, una especie de Biblia, para consagrar esa verdad.Y esa verdad revelada… no era otra cosa que  “el mal”.por Gustavo Adolfo Bunse