“Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.”Augusto Monterroso, El Dinosaurio

La  belicosa brusquedad que el vicepresidente Amado Boudou empleó para calificar un pedido del gobierno de Daniel Scioli (“Es un acto de cobardía política”, dijo) no respondió a un impulso ni fue una improvisación: se trató de un ataque meticulosamente diseñado para provocar al gobernador bonaerense y empujarlo a alguna respuesta airada, a una lucha en el barro.Por Jorge Raventos