Parecía un simple gesto de cortesía. Eduardo Duhalde compartía ayer un panel con el ex premier holandés Jan Peter Balkenende y le dijo: “En la Argentina estamos orgullosos de haberles dado una reina como Máxima”. Antes de que su interlocutor pudiera agradecerle, completó: “Todavía nos queda un Máximo con el que no sabemos qué hacer”.Por Martín Rodríguez Yebra