En sólo 24 horas, y haciendo alarde una vez mas de su autoritarismo, el Poder Ejecutivo Nacional ha convertido practicamente en crisis institucional lo que hasta ahora era un conflicto. Lo hizo la Presidenta al pedirle la renuncia al presidente del Banco Central (BCRA), Martin Redrado, por negarse a facilitar las reservas de esa entidad para el Fondo del Bicentenario, creado para pagar la deuda pública mediante un polemico decreto presidencial de necesidad y urgencia.