Símbolo fugaz de un triunfo que quizás también lo sea, el vicepresidente Amado Boudou -que ocho días antes procuraba salir de una comprometida situación lanzando denuncias a borbotones- se hizo cargo el viernes 13 de la presidencia de la República Argentina , un vicariato que se extiende mientras la Señora de Kirchner se encuentra fuera del país.Por Jorge Raventos