El viernes pasado a las 8.30, hora en que hasta los curiosos están distraídos, tres caras conocidas entraron sin levantar revuelo a un edificio sindical de la avenida Caseros, casi esquina Tacuarí.
El viernes pasado a las 8.30, hora en que hasta los curiosos están distraídos, tres caras conocidas entraron sin levantar revuelo a un edificio sindical de la avenida Caseros, casi esquina Tacuarí.