Resultan justificados los reclamos que motivaran la multitudinaria marcha del 18 de abril. Soslayando el derecho de peticionar a las autoridades, la marcha fue torpemente ignorada desde el Ejecutivo, y tuvo como broche de oro la lamentable actitud de nuestra presidente de irse del país para no escuchar al pueblo. Por Ernesto Bobek Cáceres