En una semana trágica para el corazón, por las rupturas de Suar-Siciliani y de Pitt-Jolie, el piquito de Juliana a Macri antes del discurso en las Naciones Unidas fue como un bálsamo, una reivindicación del amor.Por Carlos M. Reymundo Roberts
En una semana trágica para el corazón, por las rupturas de Suar-Siciliani y de Pitt-Jolie, el piquito de Juliana a Macri antes del discurso en las Naciones Unidas fue como un bálsamo, una reivindicación del amor.Por Carlos M. Reymundo Roberts