Con la conciencia de saber que el tema es ríspido y poco amable, que no es políticamente correcto, que de esto no se habla, que enfrentar verdades que exigen decisiones difíciles y decididamente antagónicas, en un país ya demasiado dividido, que no es deseable, pero aunque no guste, es imprescindible y oportuno. Esto no se refiera a los precios máximos, ni al dólar blue, ni al abominable y vergonzoso tratado con Irán, aún así, es urgente e importante. Es necesario.Por Malú Kikuchi