El verbo “fraudar” existió en el idioma castellano. De acuerdo al *DRAE, cayó en desuso. Lo que cayó en desuso es el verbo, no el hecho de cometer fraude. O sea: “engaño que se realiza eludiendo obligaciones legales o usurpando derechos con el fin de obtener un beneficio”. Y la ley N° 8871 (10/2/1912) nació para desterrar definitivamente el fraude de Argentina.Por Malú Kikuchi