La crisis desatada hace una semana, cuando se acuartelaron 22 mil policías que reclamaron un aumento salarial y se desataron violentos saqueos que tuvieron como resultado un muerto, mil comercios destruidos y pérdidas por más de $ 300 millones; derivó ayer en el cambio de medio gabinete del gobernador José de la Sota; quien terminará su gestión apoyado en “ministros-intendentes”.