Momento de votación. Una mesa electoral de Quilmes, el domingo por la tarde. En ese distrito, el oficialismo ganó por poco. Cristina Fernández lloró media hora en soledad en una de las suites donde funcionó el comando de campaña del Frente Para la Victoria. Fue cuando tomó conocimiento no sólo de la ventaja real que Sergio Massa le arrancaba a Martín Insaurralde.Por Eduardo Van Der Kooy