Julio De Vido no es ningún llanero solitario. El ministro de Planificación reapareció en los últimos días sobre un terreno que, en público, frecuenta poco: el de la política. Volvió a la carga con el proyecto de re-reelección de la Presidenta . Defendió, para eso, el derecho kirchnerista a una reforma constitucional. Ante un auditorio de industriales promocionó un plan quinquenal por $ 680.000 millones. Aunque lo condicionó a la continuidad de Cristina Fernández a partir del 2015. Por Eduardo Van Der Koy