Estamos en problemas cuando un político no puede afrontar la realidad porque no tiene respuestas a las más elementales preguntas que le puedan formular sobre su gestión, o bien no responde a ninguna requisitoria del periodismo como es el método de nuestra presidente CFK, o en sus monólogos se instala en un mundo de fantasía y habla de un país maravilloso que obviamente no es el que preside.Por Ernesto Bobek Cáceres