La cúpula de la organización de “jóvenes” kirchneristas entró en crisis luego de que la presidenta los excluyera de la campaña tras las primarias. Recalde se recluyó en Aerolíneas y no va más a las reuniones de Unidos y Organizados. El Cuervo los evita a él y a De Pedro y las bases no saben a quién hay que hacerle caso.