Nuestro país asumió de hecho los atributos del Estado soberano en 1810, entre ellos, que no puede ser sometido a una justicia extranjera. Esta postura fue mantenida hasta en los empréstitos más discutibles, como los de Baring Brothers, y durante las décadas previas a la Constitución de 1853, cuando había desaparecido el gobierno central.Por Roberto Roth