Para llegar a un acuerdo con la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), el secretario de Comercio Interior encerró a sus representantes en un cuarto durante dos horas sin aire acondicionado y les advirtió que si no firmaban iba a tomar represalias. Además habría pedido revisar los celulares de todos los presentes cuando recibió un llamado de Coto.