A veces pienso que la única manera de convivir con el kirchnerismo es durmiendo en camas separadas. Es más, teniendo en cuenta cómo reaccionaron después de la derrota, Juan Verdaguer diría que “es un buen momento para que mi mujer agarre sus cosas y se vaya por un tiempito a la casa de mi suegra … digamos, hasta que yo me muera”.Por Alejandro Borensztein