Nunca se pretendió que CFK hablara todos los días y estos 40 que estuvo ausente, solo preocupaba, eso, la ausencia. Los presidentes no desaparecen 40 días. Tampoco hablan todos los días, diciendo lo mismo. Pero volvió y por cadena, para anunciar un nuevo plan de becas, criticar y degradar. Del dólar, inflación o inseguridad, ni una palabra.