Una empleada inmobiliaria denunció, dos días después del crimen, que el portero le ofreció dinero a cambio de tener sexo en el subsuelo del edificio. “¿Te doy 100 pesitos y vamos para el sótano?”, le dijo el encargado, según la denuncia
Una empleada inmobiliaria denunció, dos días después del crimen, que el portero le ofreció dinero a cambio de tener sexo en el subsuelo del edificio. “¿Te doy 100 pesitos y vamos para el sótano?”, le dijo el encargado, según la denuncia