Fueron 3 horas y media al limite. Las claves: la resistencia de los gerentes y un llamado inesperado. El Gobierno estuvo el viernes pasado a escasos minutos de acreditar casi 25.000 millones del pesos de las reservas del Banco Central en el Tesoro. Lo impidieron la negativa de funcionarios de linea a avanzar con directivas que no tenian sustento legal, una inesperada llamada desde Nueva York alertando sobre los peligros de una lluvia de embargos por parte de los fondos buitres y, finalmente, la llegada de la cautelar de la jueza Maria Jose Sarmiento suspendiendo la aplicación del Fondo del Bicentenario.