El gobernador de La Rioja, aliado a La Casa Rosada, sufre el costo de las denuncias sobre el supuesto vínculo del jefe del Ejército con la desaparición del ex conscripto Alberto Ledo. Y ordenó reactivar la causa frenada en Tucumán. Su rival radical viajó a esa provincia para abrir la causa. La ayuda de Gils Carbó.