En semanas, estallaron casos en Francia, España y China: “El talento se hace raro y la corrupción avanza. Esa corrupción es el arma de la mediocridad que abunda, cuya acerada punta sentirán donde quiera que vayan”, anotó Honoré de Balzac en 1835 en las páginas de Papá Goriot. Por Luisa Corradini