Como lo inesperado, la decisión del gobierno uruguayo reeditó el conflicto diplomático por Botnia. Si bien jugó al suspenso, José Mujica terminó aceptando el planteo de UPM para aumentar su producción anual. El gobierno argentino reaccionó con la legislación en la mano y adelantó que volverá a recurrir al Tribunal Internacional de La Haya. No hubo posibilidad de acuerdo.Por Nicolás Poggi